viernes, 19 de agosto de 2011

Un exiliado cubano radicado en Nueva York opina sobre la Ley de Ajuste cubano.

Un exiliado cubano radicado en Nueva York opina sobre la Ley de Ajuste cubano.

Se trata del ex prisionero de conciencia, José Martí y Pérez ( foto a la derecha) quién en juicio efectuado en La Habana fue condenado a trabajos forzados. El opositor cubano, un joven cubano que estudiaba en una escuela dirigida por un conocido disidente llamado Rafael María de Mendive, escribió una carta a un condiscípulo que se había incorporado a las fuerzas represivas del régimen. La carta fue del conocimiento de los sicarios del régimen quienes lo procesaron y condenaron. Remitido a un penal con privación de libertad y trabajo correccional con internamiento, a fin de incluirlo en los programas de rehabilitación, el opositor José Martí Pérez, fue trasladado a Isla de Pinos (o de la Juventud) y más tarde desterrado a España, (no precisamente por gestiones de la Iglesia católica). Años después se radicó en Nueva York.
Cuando el exiliado y ex prisionero político cubano, José Martí ( foto abajo a la izquierda)  se le preguntó su opinión sobre los viajes a Cuba y la relación de estos viajes con la llamada, Ley de ajuste cubano, esto fue lo que contestó:
Nos trajo aquí la guerra y aquí nos mantiene el aborrecimiento a la tiranía, tan arraigado en nosotros, tan esencial a nuestra naturaleza, que no podríamos arrancárnoslo sino con la carne viva!
¿A qué hemos de ir allá cuando no es posible vivir con decoro ni parece aun llegada la hora de volver a morir?… ¿A qué iríamos a Cuba? ¿A oír chasquear el látigo en espaldas de hombre, en espaldas cubanas, y no volar aunque no haya más armas que ramas de árboles, a clavar en un tronco para ejemplo, la mano que nos castiga?
¿Ver el consorcio repugnante de los hijos de los héroes, de los mismos, empequeñecidos en la impureza, y los vicios importados que ostentan, ante los que debieran vivir de espaldas a ellos, su prosperidad inmunda?
¿Saludar, pedir, sonreír, dar nuestra mano, ver a la caterva que florece sobre nuestra angustia, como las mariposas negras y amarillas que nacen del estiércol de los caminos?¿Ver un burócrata insolente que pasea su lujo, su carruaje, su dama, ante el pensador augusto que va a pie a su lado, sin tener de seguro donde buscar en su propia tierra el pan para su casa?
¿Ver en el bochorno a los ilustres, en el desamparo a los honrados, en complicidades vergonzosas al talento, en compañía impura a las mujeres, sin los frutos de su suelo al campesino, que tiene que ceder al soldado que mañana lo ha de perseguir, hasta el cultivo de sus propias cañas?
¿Ver a un pueblo entero, a nuestro pueblo en quien el juicio llega hoy a donde llegó ayer el valor, deshonrarse con la cobardía o el disimulo? Puñal es poco para decir lo que eso duele. Ir, a tanta vergüenza! Otros pueden: ¡¡NOSOTROS NO PODEMOS!!
Estas declaraciones han sido publicadas en varios medios, ¿cuándo?...., no ahora sino desde el 10 de Octubre del año 1887.

1 comentario:

  1. GRACIAS JOSE MARTI PEREZ.. POR RECORDARME QUE ESTOY EN EL CAMINO CORRECTO. A LA TIRANIA NO SE LE PIDE CLEMENCIA..... MAS BIEN SE LE DEMUESTRA VERGUENZA!!!!.

    Aimara Perez.

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