jueves, 9 de febrero de 2012

LABOR DENUNCIANE, LITERARIA Y PERIODISTICA INDEPENDIENTE DEL PRESIDIO POLITICO CUBANO.


DEL PRESIDIO POLITICO CUBANO.

Luego de permanecer 23 años de cárcel por intento de ser libre; se que hoy no es fácil para mi, en este nuevo abrupto y hospitalario escenario de Libertad, improvisar, sin titubear, entre tantos rostros, entre tanto espacio abierto. Lo LABOR DENUNCIANTE, LITERARIA Y PERIODISTICA INDEPENDIENTE
que diré, por lo que fui, lo que soy …por mis vivencias en Cuba, y por mi gente sometida a una Dictadura de más de medio Siglo, no lo defino con palabras altruistas, porque el dolor se lleva dentro, como ese sentimiento intrínseco de las personas que hemos sufrido y padecemos, a causa de las injusticias.
Expondré, sin redundancias, con la necesidad urgente de mi ser, esta DENUNCIA pues lo debo al olvido de muchos cubanos anónimos, que todavía no borro en la memoria de un recorrido que tiene historia y algo más, que fueron y todavía son la desolación y la esperanza. También a la indefensión de los que, en este preciso minuto, son víctimas del crimen que retoma las calles de nuestra Isla, cuando a deguello el régimen convoca la violencia ciudadana consigo misma.


Siempre digo que es difícil cultivar frutos en el desierto, arar en el mar, o en las arenas de cualquier playa, ( las nuestras específicamente ),sin embargo, en un orden carcelario de rostro aforme, como elemento de hostilidad a vencerse, que no siempre es sereno, surgió primitivamente la LITERATURA INDEPENDIENTE de Cuba: en el Presidio Político Histórico Plantado, así brotó la Literatura nuestra, soterrada, al desnudo, esa expresión libre que no puedes agarrar con pinzas, esa Literatura desgarradora, con la verdad que mira siempre de frente, escrita en las paredes de los calabozos, en los barrotes de rejas y candados …; en los tatuajes, en los escasos papeles, con la tinta de la sangre y el sentimiento más humano que clama por siempre Libertad, como una necesidad de ser patriota y desterrar el horror y el espanto de la Injusticia.

Allí, en la Prisión Política , emergió la Literatura combativa de nuestra generación, entre jóvenes, adultos y ancianos. Ese grito silente que ganó voz y cuerpo propio; esa Literatura con su voz de muerte, hambres, pelotones de fusilamientos …, de poesías, crónicas, entrevistas, ensayos,…;periodística e intelectual. También por la aberración e impotencia, por la violencia, el odio… Literatura de los condenados sin gargantas, de Huelgas de hambres…; La Literatura Libre e independiente de los Derechos Humanos perdidos, donde congregan, discriminadamente, el pensamiento genuino de hombres y mujeres atados, encadenados…,Reprimidos, pero paradójicamente LIBRES.
Renació allí, entre escándalos que deshumanizan; no solidaria, inanimada, pero con esas alas que nadie podía mutilar, literatura del cautiverio, aislada doblemente; obligada a traspasar muros y alambrotes de púas, la vigilancia, acoso y persecución de sus captores, para alcanzar una tribuna de escucha y lectura. Y aún renace allí, con matices que engendran los síntomas de la supervivencia. Ese Periodismo subterráneo, con la única forma de exponer palabras, sumergida en el mayor de los secretos de las cárceles cubanas pese al temor de las represalias, las requisas sistemáticas. Ese periodismo invertebrado emanó allí entre eruditos y no eruditos.



Una de las importantes funciones del activismo denunciante de los Derechos Humanos en Cuba, fue labor de testimonios por cientos de cientos de Prisioneros Políticos, subrepticia y en máxima complicidad secreta colectiva e individual ( prohibida y perseguida ), como conducto imprescindible en el vencer obstáculos, para, a plaza pública, exponer los crímenes y violaciones de sus infestos transgresores.
Esta actividad de denuncia les entrenó en un trabajo de prensa libre que exigía de cada persona inmersa en esta gestión, capacitar las aptitudes y madurar el quehacer periodístico , y un tanto alcanzar credibilidad, redacción y certeza, aún cuando incontables cantidades de trabajos y material intelectual que costaron sudor y deshoras, se extraviaron en el camino por darse luz propia; otras, atrapadas quedaron en las redes y tentáculos de los opresores… Otras, tristemente, no fueron muy bien canalizadas y apenas tuvieron la merecida atención que exigían las injusticias cuando todavía la tecnología no tenía su influencia y alcance que hoy día tienen en nuestras vidas. Sin embargo, desde el periodismo denunciante y el testimonio encerrado de muchos hombre y mujeres, con pluma y papel, se logró institucionalizar el Periodismo Libre e Independiente, desde el mismo epicentro de la represión carnal: Las cárceles, en escenarios internacionales, foros , y comisiones de discusión temática de los Derechos Humanos, cuestión que con gratitud se agradece.
Se hizo fuerte y categórica . Convirtiéndose la Prisión en fuerza opositora, revirtiendo el encierro, la persecución, el acoso, y tormentos, en Taller de Denuncias Periodísticas, Literarias e Intelectual que alcanzó su mayor peso y temeridad , en el Combinado del Este, a mediados de los años 80.
Durante varias décadas esta manera combativa de la palabra del Presidio Político Cubano, ha sufrido mutaciones, adaptándose al mimetismo carcelario de sus tiempos y circunstancias, para hacerse escuchar con los ecos de la imposición de un clandestinaje puro. Fueron y son demasiados los prisioneros que prestaron su valentía, horas y deshoras para contribuir y edificar ese mundo real absurdo, donde el lenguaje de la denuncia, con sus escasas herramientas, ha divulgado las cotidianas atrocidades de las cárceles cubanas.
Ese periodismo incógnito e inverosímil, que como el naufrago que intenta sobrevivir, salió a flote y cada palabra, cada párrafo, con su manifestación de supervivencia y patriotismo, allí, confinado del resto de la sociedad y del Mundo, donde respirar es la única opción del vivir.

En el Presidio Político de Cuba, con su historia interminable, la mezcla de la cultura soterrada, que ha existido por siempre, también halló en la poesía, ese canto agónico de la desesperanza, de la fe, la lucha y el simbolismo de la Libertad. Y fueron incontables los cubanos que han legado ese espíritu de continuidad literaria, con justicia, el heroísmo de tiempos difíciles; nombres ,por mencionar algunos y honrales : Jorge valls, Angel Cuadra, Roberto martín Pérez, armando Valladares; Guilermo Rivas Porta, Luís Zuñiga, Ernesto Díaz, Cary Roque Alberto Grau, etc, etc, del Presidio Histórico Plantados; los Pinos Nuevos : Manolo Pozo, Ariel Hidalgo, Alfredo Jiménez, Ricardo Boffil, Edy López Castillo, Carmen Julia, Juan D. Jiménez, Jacinto Fernández, Luis E. Linacero, Gustavo y Sebastián Arcos Bergnes, Francisco Herodes Echemendia, Félix Villar, Manuel Regueiro, Victor Infante , etc, etc,… y todavía más contemporáneos :Regis Iglesias, Omar Saludes, Rafael Ibarra, Ricardo González, Antonio Díaz, Julio Cesar Gálvez, Maria Elena Cruz Valera, Jorge L. Pérez Antúnez, Augusto Cesar San Martín, Raúl Rivero y otros tantísimos más, que como pólvora se han esparcidos, sinónimos, hacía un exilio, o un ostracismo irónico.
A pesar de todo, con la transparencia que implica, desde las cárceles de Cuba, sentirse más humano y útil, hoy memorizo mohíno aquellos tiempos, donde la posibilidad de ser eschuchado era la faena más ardua de cualquier Prisionero Político, empeñado en escribir o redactar sus denuncias, novelas, poemas, o manifestando sus maltrechas inclinaciones literarias ,porque todo esto era y es prohibido allí.
Para concluir, os digo que la manera más usual con que contabamos para sacar nuestros apuntes, era ocultándolo encima del cuerpo, envueltos en minúsculas “balitas de plásticos”,que improvisabamos con particular habilidad, a partir de las duras penas y también glorias de un cruento régimen, por tanto este tipo de activismo es real, no surge como mero observador de fenómenos; sino es un actuante comprometido de la justicia social y la defensa de los Derechos Humanos; reflejo y espejo de situaciones históricas y representante de las más genuinas corrientes libertinas y literarias.
La verdad de ese periodismo libre e independiente, de esa literatura encarcelada, otros nuevos prisioneros prosiguen desde sus celdas, como única o exclusiva arma de denuncia, protección, esperanzas y garantía de supervivencia, con legítimo derecho al uso de la expresión, pues mientras exista la opresión en nuestra Patria, existirá la DENUNCIA del Preso Político; ese periodismo anónimo en manos de las manos de los hombres y mujeres más desposeídos del Mundo.


Arturo Suárez Ramos.
Expreso Político Cubano que cumplió 23 años y 7 meses.
en las cárceles.
Desterrado a España el 21 de octubre del 2010. Activista de los Derechos Humanos.

1 comentario:

  1. Excelente ensayo de un protagonista excepcional, la literatura como un arma de denuncia y combate contra el totalitarismo desde lo mas profundo de una celda, el unico lugar donde en Cuba se ha podido ejercer la libertad a congtrapelo y sin cortapisas.

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